lunes, 23 de diciembre de 2013

Palabras en español usadas en Estados Unidos

Hace unas semanas escribía sobre el retorcido español que se usa en algunos medios de comunicación hispanos de Estados Unidos debido a la influencia que el inglés tiene en el idioma. En esta entrada, por el contrario, veremos el caso contrario: la influencia que el español ha tenido -y tiene- en el inglés que se habla en Estados Unidos. Tanto por motivos históricos como por la actual situación de convivencia es inevitable que tanto el español como el inglés tomen prestadas palabras y expresiones del vecino y es normal escuchar a algunos gringos meter algunas palabrejas en español en sus conversaciones. Veamos algunas de las más comunes:

-Aficionado. Significa lo mismo que en español, pero el equivalente inglés “fan” tiene connotaciones más populares. Es decir, se puede decir que uno es un “wine aficionado”, pero no un “football aficionado”.

-Albino. No hay muchos secretos aquí. El inglés adoptó la palabra española para referirse a aquellos que tienen una ausencia congénita de pigmentación en piel, ojos y pelo.

-Bodega. El significado es el mismo, pero esta palabra la oirás principalmente en Nueva York, ya que en el resto del país se utiliza la acepción inglesa “corner store”.

-Buckaroo. Es un sinónimo de cowboy, pero el origen de esta bonita palabra está en la errónea pronunciación de “vaquero”. Yo solo la he visto empleada en algunas películas y novelas.

-Bronco. Es una raza de caballo o poni común en el oeste americano y proviene de la expresión española “potro bronco”. Los broncos más conocidos en Estados Unidos están en Denver.

-Cafeteria. No hay necesidad de explicar nada aquí, simplemente los gringos le quitan la tilde y se toman un café.

-Cigar. Proviene de la palabra cigarro y significa exactamente eso que estás pensando. Existe la curiosa expresión “no cigar” que significa que a pesar de haber realizado un esfuerzo, no se han obtenido resultados existosos: He made a good try at fielding the ball, but no cigar.

-Corral. El significado en inglés es exactamente el mismo que en español ¿OK?

-Cojones. En inglés se utilizan los castizos cojones en su acepción de valor o coraje. Esta bonita palabra está especialmente valorada en el mundillo político estadounidense.

-Desperado (Desesperado). Un “desperado” es para los americanos un criminal temerario y audaz que proliferaba mucho durante los primeros años del salvaje oeste americano.

-Embargo. Lo que Estados Unidos le hace a Cuba. Tal vez adoptaron la palabra en español para que los cubanos no tuviese la menor duda de la jodienda a la que eran sometidos por los Estados Unidos.

-Hacienda. Para los estadounidenses una hacienda es una amplia porción de tierra dedicada a la ganadería y/o la agricultura. Normalmente con una gran mansión incorporada.

-Hasta la vista. “Terminator 2” se encargó de popularizar esta frase entre los estadounidenses angloparlantes para que puedan decirse “goodbye” entre colegas de una forma más graciosa.

-Lasso. En Estados Unidos es una cuerda larga de cuero u otro material con un nudo corredizo en un extremo, utilizado para amarrar caballos, ganado, etc. y viene de la española “lazo”.

-Machismo. Es una de esas palabras del español que han trascendido y se utilizan en más de un idioma y significa exactamente lo mismo.

-Mano a mano. Esta expresión española se utiliza en inglés para referirse a una “confrontación directa o un duelo entre dos partes”.

-Negro. Aunque prácticamente en desuso, esta palabra era una manera ofensiva de referirse a las personas de raza negra.

-Peninsula. Aparte de un lujoso hotel neoyorquino, la palabra península sin tilde tiene el mismo significado que en español.

-Rodeo. El deporte favorito de los tejanos debe su nombre a que en las colonias españolas de América el rodeo fue el proceso utilizado por los vaqueros para reunir el ganado.

-Vigilante. En Estados Unidos un vigilante es cualquiera que se tome la ley por su mano para vengar algún crimen anterior.

Por supuesto, hay muchas más palabras y expresiones del español que han encontrado acomodo en el inglés, así que se aceptan todo tipo de colaboraciones en los comentarios para ampliar esta somera lista.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Historias de NYC: el suicidio de la chica que quemaba vestidos


Después de un golpe seco, el silencio envolvió a la joven. Ya no era consciente de los gritos a su alrededor. Con la mano izquierda agarrando firmemente su collar de perlas, perfectamente maquillada y peinada, Evelyn Francis McHale yacía inerte en el techo de uno de los Cadillacs oficiales de las Naciones Unidas, como envuelta entre mullidos almohadones. Por fin había conseguido el descanso que tanto anhelaba, tras saltar desde el observatorio situado en la planta 86 del Empire State Building.

Abriéndose paso entre la muchedumbre congregada alrededor de Evelyn, un agente de policía logró acercarse al cuerpo de la joven y descubrir que, dentro del bolso que portaba, había una nota manuscrita: “No quiero que nadie de mi familia o amigos me vea así ¿Podrían incinerar mi cuerpo? Les ruego a ustedes y a mi familia que no organicen ningún servicio religioso para recordarme. Mi prometido me había pedido matrimonio en junio, pero creo que yo no sería una buena esposa para nadie. Él estará mucho mejor sin mi. Díganle a mi padre que tengo muchas de las tendencias de mi madre”.

Era 30 de abril de 1947 y Evelyn había acabado con su vida a los 23 años de edad. Nuevamente, el rascacielos más emblemático de la ciudad servía como trampolín suicida, pero esta vez un joven estudiante de fotografía, de nombre Robert C. Wiles, estaba en el lugar oportuno y en el momento preciso para fotografiar el cuerpo sin vida de Evelyn y conseguir una imagen que sería portada de la revista LIFE y pasaría a la historia como sinónimo de belleza trágica.



Evelyn Francis McHale nació el 20 de septiembre de 1923 en Berkeley, California. Hija de Vincent y Helen McHale, era la sexta de siete hermanos. En 1930 su padre aceptó una oferta de trabajo en Washington y toda la familia se mudó a la capital federal. Sin embargo, poco tiempo después, Helen, la madre de Evelyn, abandonó el hogar por motivos desconocidos. El divorcio no tardó en llegar y, caso raro en la época, fue Vincent el que se hizo cargo de los siete hijos; con los que poco después se trasladó a Tuckahoe, Nueva York. Por aquel entonces Evelyn era una adolescente tímida y discreta.

Cuando terminó la secundaria Evelyn tomó la decisión de alistarse en el Women’s Army Corps, una unidad auxiliar del ejército de los Estados Unidos creada para apoyar a las fuerzas armadas en labores logísticas, organizativas y de cualquier otro tipo. Evelyn fue destinada entonces a la base de Jefferson, Missouri. No se sabe nada de su paso por esta unidad, tan sólo tenemos noticias de que Evelyn, una vez finalizado el servicio, decidió quemar su uniforme y volver a Nueva York a vivir con su hermano y su cuñada. Allí encontró trabajo como contable en una imprenta.

Durante esa etapa de su vida, Evelyn conoció a Barry Rhodes, un joven que había servido en el ejército como piloto de aviones y que en aquel momento estudiaba en el Lafayette College de Easton. Parece ser que entre los dos hubo una química instantánea y comenzaron a salir juntos. La relación se consolidó rápidamente y en la primavera de 1946 Evelyn fue una de las damas de honor en la boda del hermano de Barry. Sin embargo, al volver a casa tras la ceremonia, la cara de Evelyn mostraba un semblante sombrío. “No quiero volver a ver esto”, dijo, y de la misma manera que había hecho con su uniforme de Women’s Army Corps, quemó el traje de dama de honor que había lucido en la boda.

A pesar de este incidente, Barry propuso matrimonio a Evelyn y esta aceptó sin pensarlo dos veces. La boda se celebraría en casa del hermano de Barry en junio de 1947. Los días entonces pasaron con normalidad y presumible felicidad para los jóvenes prometidos y el 30 de abril, a menos de dos meses de la gran boda, Evelyn visitó a Barry en Easton para celebrar su 24º cumpleaños. “Cuando la besé para despedirme Evelyn parecía tan feliz y normal como cualquier chica a punto de casarse”, declaró poco después un desconsolado Barry.

Nunca sabremos qué le pasó por la cabeza a Evelyn, pero tras despedirse de su prometido tomó un tren en dirección a Manhattan, en lugar de volver a casa, como era habitual. Una vez allí, reservó una habitación en el hotel Governor Clinton donde escribió una breve nota que guardó en su bolso. Luego compró una entrada para el observatorio de la planta 86 del Empire State Building y una vez arriba, con la ciudad a sus pies, saltó para no despertar jamás.

Evelyn quemó dos vestidos y tras su salto ella misma fue incinerada. Lo que no consiguió fue ser olvidada, como pedía en su nota. Al contrario, la imagen del cuerpo de Evelyn sobre el capó del coche, más dormida que sin vida, es parte la historia de Nueva York y de la fotografía.

El otro día me hablaron superficialmente de la historia de Evelyn, así que debo señalar que la información para este post ha sido extraída de los siguientes blogs:
http://keithyorkcity.wordpress.com/2012/10/24/evelyn-mchale-a-beautiful-death-on-33rd-street/
http://www.codex99.com/photography/43.html
https://www.goodreads.com/author_blog_posts/4109323-evelyn-mchale-a-jump-from-the-empire-state-building
http://anthonylukephotography.blogspot.com/2012/11/evelyn-mchale-most-beautiful-suicide.html

domingo, 1 de diciembre de 2013

Gente en el MoMA

Este domingo hemos ido al Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York. Ha sido mi primera vez. Los que me conocéis sabéis que no soy un gran entusiasta del arte moderno; aunque debo decir que tampoco tengo ni la más remota idea de arte y, aunque el MoMA tiene una excelente colección con algunas de las mejores firmas de la pintura del siglo XX (Picasso, Matisse, Gris, Hopper, Warhol, Liechtenstein, etc.), lo que realmente llama mi atención son los visitantes del museo.

Turistas accidentales, entendidos con pose, hipsters entrenados, ancianos misteriosos y muchos más especímenes recorren los pasillos de este gran museo. Aquí tenéis una pequeña muestra de gente en el MoMA.

Tres colores

Hipster andrajosa

Señora que entiende de arte

Al final del túnel

Todo el día apoyado

Fotografiando lámparas

Palinstagram

Not interested in nudes

Ghosts in MoMA

Suena bien

El cristal con que se mira

¿Es grave?